Cuando
pensamos en el valor del medio natural enseguida reconocemos la flora
y la fauna. El medio geológico en cambio, se ve demasiado a menudo
solamente como el espacio inerte encima del cual se desarrolla la vida.
Nada más lejos de la realidad. La tierra nos recuerda, muchas veces
de forma virulenta, el lazo estrecho con toda la vida del planeta.